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ITINERARIO INTEGRADO DE ORIENTACIÓN Y ACOMPAÑAMIENTO PARA LA INSERCIÓN SOCIOLABORAL DE LA POBLACIÓN PENITENCIARIA.
DESCRIPCIÓN DEL PROGRAMA.
Este programa quiere dar respuesta a la necesidad de apoyo que tienen las personas que salen del Centro Penitenciario a la hora de afrontar su inserción social y laboral, necesidad constatada a partir de la experiencia del trabajo del GREC dentro de la prisión desde el año 1996.
Actualmente, este programa (mantenido de manera ininterrumpida desde finales de 1998) es un itinerario de orientación y acompañamiento para la Población penitenciaria incluido dentro del de la Red de Orientación del SOIB.
Durante el período pasado (desde el 1 de noviembre de 2007 al 31 de octubre de 2008) las diferentes acciones del programa han sido implementadas por 15 técnicos y un educador de taller divididos en tres subequipos, que han atendido a diferentes grupos de Población, ejecutando también acciones diferentes.
Un primero subequipo se ha dirigido a los reclusos que se encuentran en segundo grado de tratamiento penitenciario. El segundo se ha centrado específicamente con los reclusos que se encuentran en el módulo de jóvenes, también clasificados a segundo grado. Ambos equipos se responsabilizan de las acciones de intervención en régimen acotado.
En último término, el tercero subequipo ha logrado a aquellas personas que ya se encontraban a tercero grado penitenciario, libertad condicional, libertad total, o con medidas alternativas. Este equipo de técnicos se encarga de desarrollar las acciones en régimen abierto y semiabierto recogidas en el proyecto del programa.
OBJETIVOS.
El objetivo general es atender integralmente al usuario para que pueda superar los tropiezos personales que dificultan su integración familiar, social y laboral; promoviendo su inserción laboral y la mejora de su ocupabilidad, posibilitando así su reinserción social.
POBLACIÓN DESTINATARIA.
Los destinatarios del programa son los reclusos y exreclusos del Centro Penitenciario de Mallorca y personas que cumplen o han cumplido medidas alternativas. Más concretamente:
- De las acciones en régimen acotado: reclusos en segundo grado de tratamiento penitenciario (régimen ordinario) que tengan próximo el progreso a tercer grado o la libertad (entendiendo como próximo menos de un año aproximadamente). En el caso de los jóvenes que se encuentran en el módulo 10 pueden participar en las acciones aunque tengan prevista una salida más lejana.
- De las acciones en régimen abierto y semiabierto: reclusos que están en tercero grado de tratamiento penitenciario, libertad condicional, libertad total o bien están haciendo o han complido alguna medida alternativa en prisión.
METODOLOGÍA.
El itinerario para la inserción sociolaboral de la Población Penitenciaria se plantea como un proceso de acompañamiento y aprendizaje que contempla la intervención de preparación para la salida dentro del Centro Penitenciario y el seguimiento durante el proceso de adaptación a su salida del mismo, ya sea en semillibertad o libertad total, con la finalidad de mejorar sus posibilidades de inserción laboral y social.
Si bien se considera deseable que los procesos se comiencen desde el régimen acotado, los destinatarios del programa pueden iniciar el contacto y/o seguimiento con cualquier situación penitenciaría (régimen acotado, semiabierto o abierto).
Una gran parte de los usuarios del programa llegan a partir del contacto directo con los técnicos, dada la presencia continua de estos al Centro Penitenciario. En el caso del equipo que interviene con las personas en segundo grado, el contacto a los módulos es diario y en el caso del equipo que atiende a personas en tercero grado, se lleva a cabo un punto de información a Sección Abierta como mínimo dos veces a la semana.
Como consecuencia de nuestra larga trayectoria como Servicio Específico de Orientación, también llegan personas directamente al Servicio a partir de otros usuarios, de informaciones o actividades anteriores, de las acciones de difusión del servicio, etc. de tal manera que también se atienden las demandas iniciales a las oficinas del Servicio.
La derivación por parte de otros profesionales, tanto del Centro Penitenciario como de recursos comunitarios es otra vía de entrada habitual.
Desde este programa se trabaja básicamente a nivel individual con un educador referente. Se da gran importancia a la primera entrevista y a un diagnóstico de necesidades y potencialidades de cada una de las personas que, después de los primeros contactos, están interesadas al iniciar un proceso y desde el Servicio se ha valorado la idoneidad de su demanda y momento actual. Posteriormente, se diseña el Proyecto de Intervención Individualizado con cada persona, donde se marcan los objetivos, estrategias y actividades necesarias para el proceso de cada uno de los usuarios, con la correspondiente temporalización.
También se contempla la intervención a nivel de grupo, como parte de este itinerario integrado de orientación, a partir de acciones complementarias contempladas en el proyecto y de las cuales han participado los usuarios que mantienen un proceso educativo a nivel individual. Durante este período se han llevado a cabo las siguientes actividades grupals:
- Taller “Trabajando el Papel” para jóvenes al módulo 10 del C. Penitenciario.
- Grupos de capacitación para la obtención del carné de conducir.
- Talleres de capacitación laboral.
- Salidas programadas.
- Taller de competencia prosocial.
- Taller de apoyo educativo con problemáticas tóxicas para favorecer la inserción sociolaboral.
- Grupo de búsqueda activa de trabajo en régimen abierto y semiabierto.
El acompañamiento personalizado y el apoyo de un técnico-educador referente, es el punto clave de la metodología utilizada y con el cual se da un proceso de aprendizaje permanente. El usuario recibe una atención individualizada, flexible e intensiva, siempre adaptada a sus necesidades y a cada instante del proceso de inserción sociolaboral. Se parte del principio de participación e implicación de los usuarios en todas las actividades del proyecto: el usuario es el protagonista de su propio proceso, acordando con él los objetivos y estableciendo un ritmo común como una manera de generar dinámicas de responsabilización.
La traducción de este proceso de orientación individual en acompañamientos presenciales, supone un incremento de las posibilidades de éxito y aprendizaje para la persona.
La intervención para la inserción se entiende de manera global.
Aunque el aspecto laboral sea muy importante y condicione el proceso desde el primero momento - en muchos de casos es indispensable y urgente una inserción dentro de este área para cubrir carencias económicas básicas- también se abordan las dificultades detectadas en otros ámbitos que afectan y limitan igualmente el proceso de inserción de cada usuario y que habitualmente se constituyen como necesidades prioritarias (aspectos sanitarios, familiares, personales, de vivienda, de tiempo libre, gestiones diversas con las administraciones, etc.).
Con nuestra población, los objetivos prelaborales referidos a la capacitación transversal y a las competencias prosociales suponen una estrategia ineludible hacia la inserción.
Otro eje de nuestra intervención es la movilización y articulación de todos los recursos y servicios necesarios para el proceso de cada usuario, lo cual implica a un importante número de coordinaciones con recursos muy diversos, tanto los que existen dentro de del Centro Penitenciario, como los propios de la comunidad. En primer lugar, se mantienen contactos continuos con los profesionales de los Servicios Sociales Penitenciarios en función de las necesidades de cada caso, así como también diferentes espacios de coordinación periódicos de cariz más general.
Por otra banda, se llevan a cabo reuniones de coordinación con periodicidad variable con todos los recursos comunitarios implicados en el proceso de cada usuario (por ejemplo: servicios de tratamiento de adicciones, servicios sociales municipales, entidades formativas, personal sanitario, etc.). Estas reuniones responden a la búsqueda de una mayor coherencia y efectividad de las diferentes intervenciones hacia la consecución de los objetivos acordados.
FUENTES DE FINANCIACIÓN.
Consejería de Trabajo y Formación del Gobierno de las Islas Baleares.
Subvenciones complementarías por parte de lo Obra Social “Caja Madrid”, Fundación Guillermo Cifre de Caja Colonya, Obra Social “Sa Nostra”, Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales. |