El sistema penal a nuestro país tiene como principal característica sancionar el delincuente por su acción delictiva después de un proceso judicial con garantías. Es el que denominamos justicia retributiva, la idea clásica y tradicional del derecho penal. A estas alturas, este sistema por sí mismo resulta ineficaz porque no responde a las necesidades de la víctima ni del delincuente.
Por eso surge la justicia restaurativa que parte de la premisa que los delitos causan un daño al bien común y por eso se sancionan a las normas. Cuando un delito pasa, hay un mal a la víctima, comunidades e incluso infractores. Es el paso del castigo a la reparación, más allá del daño y el dolor de los hechos cometidos, es la aceptación del daño causado y la investigación de métodos restauradores basado en las necesidades y posibilidades reales de las partes.
La justicia restaurativa se sustenta sobre tres pilares: la responsabilización de la persona infractora, la reparación del daño y la participación de la comunidad al proceso restaurativo. Nuestro programa representa un taller de responsabilización y reparación del daño destinado a personas penadas clasificadas en segundo grado, tercer grado, como en el cumplimiento de penas en ámbito comunitario, principalmente mediante el cumplimiento de la pena de Trabajo en Beneficio de la Comunidad.
El objetivo general es ofrecer una oportunidad a las personas penadas para entender el impacto del delito. No es solo la asunción de su responsabilidad delictiva y el entendimiento del daño causado a la víctima ia la sociedad, sino también promover una transformación en las personas orientada a romper el itinerario delincuencial y evitar así la reincidencia.
El objetivo específico del taller de Diálogos Restaurativos es la responsabilización y reparación del Daño cumpliendo con la intención reeducativa y reparadora.
El taller de Diálogos Restaurativos consta de una evaluación a primeros del taller y otra a la finalización, de todas las personas que participan. Las sesiones tendrán una duración de 4 horas con una frecuencia semanal y se dividen de la manera siguiente.
El taller está formado por 12 sesiones, distribuidas en 10 sesiones que constituyen el desarrollo completo de la temática del taller y 2 sesiones que serán la práctica restaurativa para desarrollar paral•*lelament en función de cada caso individual.